Niihau, la isla prohibida de Hawái que participó en el ataque a Pearl Harbour

La isla más desconocida de Hawái es una propiedad privada desde 1864 y hasta hoy sigue estando prohibido visitarla. Pero el 7 de diciembre de 1941, tuvo lugar un desconocido episodio que situó a esta isla en el centro de la atención mundial

Tiempo de lectura: 10 minutos

La historia que nos ocupa empieza en 1846, cuando una gran tormenta hunde el barco en el que viaja Francis W. Sinclair con su hijo mayor. Su viuda, Elizabeth McHutcheson Sinclair, hija de un acaudalado comerciante, debe buscar un porvenir para sus otros 5 hijos, por lo que decide viajar con ellos desde Nueva Zelanda donde residían, hasta la Columbia Británica. Pero allí no encuentran el porvenir que buscaban, así que deciden viajar nuevamente , esta vez hasta Hawái, ya que uno de los hermanos de Elisabeth vivía en Honolulu. 

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Elizabeth McHutcheson Sinclair. Foto: https://www.traveler.es/

Una vez allí, Elisabeth decide comprar una propiedad donde poder dar un porvenir a sus hijos ganándose la vida con la cría de cerdos, así que compra al rey de Hawái Kamehameha V en 1864 la isla de Niihau por 10.000 dólares. La isla era la más occidental del archipiélago, un trozo de tierra árida de unos 10 por 30 kilómetros frente a la costa de Kauai, una isla mucho mejor dotada. El rey sólo pone como condición que se mantenga la lengua y las costumbres de sus habitantes. Y así ha sido hasta el día de hoy.

Mapa-de-Niihau
Mapa de Niihau en 1904. Foto: https://www.traveler.es/

El negocio prosperó mientras la influencia norteamericana era cada vez mayor, hasta que, justificándose en la defensa de los intereses norteamericanos en medio de una crisis sucesoria, las islas fueron ocupadas por EEUU en 1898, anexionándose el territorio, que sin embargo, no se convirtió en Estado hasta 1959. Para el momento en que Hawái dejó de ser una monarquía, Elisabeth ya había muerto, lo hizo en 1892, pero la isla no cambió de estatus. De hecho, en 1915, el nieto de Elisabeth, Aubrey Robinson, decidió cerrar la isla al público e imponer medidas más restrictivas. Incluso los familiares de los habitantes de la isla tenían que pedir permiso al Sr. Robinson para visitar la isla.

Grupo-de-lugareños-de-Niihau
Grupo de lugareños de Niihau. Foto: https://www.elespanol.com/

Sin embargo, la situación de aislamiento tuvo un paréntesis especial el 7 de diciembre de 1941. Ese día el mundo se estremeció con el ataque japonés a la base americana de Pearl Harbour, con las imágenes de barcos en llamas, y de destrucción, que metió a EEUU de lleno en la 2ª Guerra Mundial. Y el episodio lo protagonizó una piloto japonés que formaba parte de la 2ª oleada de ataque, pilotando una caza Mitsubishi A6M Zero como escolta de los bombarderos Aichi D3A1 .

Habitantes-de-Niihau
Habitantes de Niihau. Foto: https://www.elespanol.com/

Y ocurrió al volver hacia los portaaviones después del ataque. En esa 2ª oleada ya no contaban con el factor sorpresa, así que en el camino fueron atacado por varios cazas Curtiss P-36A, derribando varios de ellos, pero sufriendo un impacto en el depósito de combustible, que empezó a vaciarse, haciendo inviable la vuelta al portaaviones, por lo que decidió realizar el Plan B.

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Shigenori Nishikaichi, el piloto japonés, junto a su avión. Foto: http://www.labrujulaverde.com

La armada japonesa había previsto ese contratiempo y los pilotos que no pudieran volver debían aterrizar en la isla deshabitada de Niihau, y esperar a ser rescatados por un submarino. Sin embargo, la isla, como sabemos, no estaba deshabitada.

El avión se estrelló en un campo de labranza propiedad de Hawila Kaleohano, un nativo de veintinueve años que todavía no sabía nada del ataque a Pearl Harbor pero sí estaba enterado de la tensión creciente entre EEUU y Japón.  Kaleohano rescató al piloto, quedándose la documentación que llevaba y la pistola.

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Ataque a Pearl Harbour. Foto: https://www.heraldo.es

Al no saber lo que había pasado en Pearl Harbour, el piloto fue bien tratado, incluso se hizo una fiesta en su honor. Se llamó a un apicultor que vivía en la isla y hablaba japonés. Pero cuando éste habló con el piloto y se enteró de lo que había pasado, se marchó sin dar explicaciones. Se llamó entonces a otro lugareño de origen japonés, Harada, quien sí que mostró simpatía hacia el piloto, más aún cuando las noticias de lo acontecido iban llegando a la isla y los nativos se mostraban más hostiles. Decidieron entregarle incluso a Aylmer Francis Robinson cuando llegara a la isla en su visita semanal, sin saber que dada la situación, se había prohibido la navegación, y por lo tanto Robinson no iba a ir. El piloto, Shigenori Nishikaichi, fue confinado en casa de Harada junto a 4 centinelas, y los días fueron pasando. Ambos, idearon un plan para lograr que el piloto pudiera escapar y ofrecieron a Kaleohano, quien aún guardaba los documentos, 200 dólares por entregar todo, pero este se negó, teniendo que escapar de su casa para salvar la vida, ya que Harada con su mujer y el piloto, habían ido a buscar los documentos armados y llegaron a disparar a Kaleohano sin llegar a matarle. 

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Restos calcinados del avión japonés estrellado actualmente en el Pearl Harbor Aviation Museum. Foto: http://www.labrujulaverde.com

Las cosas se precipitaron. Uno de los lugareños pudo escapar con una canoa para pedir ayuda a la isla de Kauái mientras el piloto y Harada incendiaban la casa de Kaleohano esperando que se quemaran los documentos, y retenían rehenes. Pero la cosa salió mal para el japonés. Uno de los rehenes se abalanzó sobre él y, aunque le disparó 3 veces, era tan corpulento que pudo lanzar al japonés contra un muro, donde fue degollado por la mujer del lugareño. Harada, preso del pánico, se suicidó con la escopeta que llevaba. Unas horas después, Robionson llegó a la isla con un destacamento norteamericano pero en ese momento la situación ya estaba controlada.

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Niihau y Kauái vistas desde el aire. Foto: http://www.labrujulaverde.com

Y tras ese episodio, el aislamiento volvió a Niihau. A día de hoy, la isla sigue siendo propiedad de la familia Robinson casi en un régimen feudal. Los únicos medios de transporte son el caballo y la bicicleta, así que no hay ni coches ni carreteras. Tampoco hay médicos, policía, restaurantes o tiendas. El agua se recoge de la lluvia y como no hay electricidad, la pequeña escuela que hay se alimenta de energía solar. Eso sí, hay que seguir un estricto presbiterianismo, que es la religión de la familia Robinson desde que llegaron de Escocia. El alcohol está prohibido, los hombres no pueden llevar el pelo largo ni pendientes, y todos los residentes deben asistir a la misa dominical. Violar las leyes puede significar la expulsión de la isla.

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Hasta 1999, los Robinson mantenían una explotación ganadera que daba trabajo a muchos miembros de la isla, pero tras su quiebra, no hay trabajo en la isla. Los Robinson mantienen su economía gracias al alquiler de una instalación militar a la marina de EEUU en la isla. Y los lugareños subsisten gracias a la agricultura, la pesca y la confección de collares de conchas que venden en Kauái. Aunque no se sabe cuántos habitantes tiene exactamente la isla, se piensa que unos 30 a 70, oscilante según la época del año, ya que los Robinson no están obligados a dar el dato exacto.

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Vista de Niihau desde la cercana isla de Kauái. Foto: http://www.traveler.es

Pese a que la visita a la isla está prohibida, los Robinson han tenido que ceder con unas estrictas limitaciones. Está permitido visitar la isla en helicóptero previo pago de 2600 dólares en vuelo privado o 440 dólares por persona (con un mínimo de 5 personas), y sin poder contactar con los lugareños ni con los Robinson. El helicóptero se posará en una de las paradisíacas playas, y el turista dispondrá de 3 horas y media para hacer snorkel, tomar el sol, o ver alguna de las focas monje que se dejan ver por allí. También es posible pagar 5600 dólares y cazar alguno de los antílopes u otros animales que hay en libertad en la isla. Sin embargo, en ambos casos, está prohibido pasar la noche en la isla o hablar con sus habitantes

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